Simplemente ha sucedido no era causalidad, era el momento y la hora para encontrarse y así ha sucedido, quien lo diría? Si nadie se lo esperaba, solo la piel enloquecida se erizaba al pensar que podría tenerle. Basto con ese cruze de miradas en el que amb@s se sintieron atraid@s, pero alguien ha tenido que dar el primer paso para acercarse, gracias al alcohol, u otras sustancias que pueden subyugar tus conflictos internos: ego, orgullo, miedo, inseguridad, quedan rendidos ante el BIM! BAM! BUM! De la música, que suena mas duro y mejor, siguen bailando sonriendo mirándose hasta que ocurre lo amb@s deseaban, besarse. Ahora no solo es un baile de cuerpos, por que sus feromonas danzan con ellos, sus labios embriagados por la sonata de sus pasiones despiertan la carencia de no querer estar sol@ esa noche, el vehículo que cabalgaban les remontó en el echo de acercarse sin palabras, besos y mas besos, el pensamiento oportuno y abordante replicaba “Mejor pedir perdón, que pedir permiso”, sus lenguas jugueteando y compartiendo información química, física, y emocional que desenlazan en abrazos y caricias reconfortantes y suntuosas.
Realmente no importó el origen de donde eran, o por desgracia como les han llamado, son simple esencia hechos pasión, apretan tan fuertes sus pechos como si se fundieran en un todo, faltan manos, labios, poros, pero sobran las palabras. Como si fuera poco y sin pensarlo tanta locura no puede terminar aquí, y surge la esperada pregunta en mi casa o en la tuya? Quizás al decoro no le dio tiempo de activar el cerebro para dudar en la respuesta, es que acaso es pecado arriesgarse por algo que supone placer, felicidad y un buen gusto? esto puede ser el comienzo de una larga noche más, o de muchas venideras.
Luego podrán hablar,
comenzar a conocerse, y razonar sobre los posibles motivos del por que ahora estas donde estás, en su cama, en el sofá, en el coche o en tú casa, supongo que much@s se preguntarán que hubiera sucedido si la avalancha de emociones no se hubiera despertado? O si ha sido un error previsible, del que luego podran arrepentirse; la vida es una, corta, y va tan rápido como tren en el que no podemos detenernos a mirar por la ventana, y pensar cual será la siguiente parada en la que te quedarás, tú tren puede dejar de funcionar y ni tú mism@ habrás sido quien lo ha interrumpido.




No hay comentarios:
Publicar un comentario