Pasa tan a menudo que contactamos a alguien en la red y se queda allí, si en el café del primer contacto y el ver a la persona cara a cara, quizás no hace falta conocerle ó simplemente que por cuestión de distancia, tiempo, disponibilidad económica, sentimental u otro factor que dicha cita no se llega a efectuar.
Pasan los días y siguen conversando con buen rollo y comparten historias, vivencias, anécdotas hasta cosas privadas, como se sienten ese día o alguna situación que necesitan compartir, surge un interés físico, químico, ó mental se ven por webcam, se intercambian números de teléfonos ó por que no las dos cosas? una video llamada.
Cada vez más se sienten más identificad@s y pueden sentir curiosidad en conocerse y saber como son realmente, a pesar que ya se hayan visto, escuchado y se conozcan virtualmente, el contacto humano es más representativo, el poder verle a la cara, en estrechar su mano o el típico beso en la mejilla, poder disfrutar de la sonrisa, la mirada, el olor de su perfume o el mal olor de su piel en el peor de los casos por darle un toque grotesco a la cita.
Pero esto no se da por múltiples motivos como antes comenté, en mi caso he llegado a conocer personas con las que conversé largas horas, sin dormir toda una noche, sin embargo hoy en día aún mantemos el contacto independientemente de los límites geográficos que existen, pero eso no resta lo confortable que es saber que hay alguien detrás de la pantalla con quien puedo identificarme, conversar o hasta llegar a ilusionarme
Gracias al e-mail, a los Chat, perfiles, sms y todas estas herramientas y a pesar que pase el tiempo el vínculo que se ha generado se mantiene, no sé si ocurrirá el encuentro, no sé si ocurre y no será igual, pero sé que he podido compartir múltiples cosas que quizás con las personas que conozco personalmente no lo he echo.
Hay quienes según la situación hasta pueden enamorarse por la red y vivir una relación virtual con un final feliz ó no y quienes han preferido mantener esta situación de esta manera por que quizás en persona no sería igual, es cuestión de decidir hasta donde se quiere llegar y si estamos capacitados para sobrellevarlo y traspasar la pantalla para un encuentro.
Pasan los días y siguen conversando con buen rollo y comparten historias, vivencias, anécdotas hasta cosas privadas, como se sienten ese día o alguna situación que necesitan compartir, surge un interés físico, químico, ó mental se ven por webcam, se intercambian números de teléfonos ó por que no las dos cosas? una video llamada.
Cada vez más se sienten más identificad@s y pueden sentir curiosidad en conocerse y saber como son realmente, a pesar que ya se hayan visto, escuchado y se conozcan virtualmente, el contacto humano es más representativo, el poder verle a la cara, en estrechar su mano o el típico beso en la mejilla, poder disfrutar de la sonrisa, la mirada, el olor de su perfume o el mal olor de su piel en el peor de los casos por darle un toque grotesco a la cita.
Pero esto no se da por múltiples motivos como antes comenté, en mi caso he llegado a conocer personas con las que conversé largas horas, sin dormir toda una noche, sin embargo hoy en día aún mantemos el contacto independientemente de los límites geográficos que existen, pero eso no resta lo confortable que es saber que hay alguien detrás de la pantalla con quien puedo identificarme, conversar o hasta llegar a ilusionarme
Gracias al e-mail, a los Chat, perfiles, sms y todas estas herramientas y a pesar que pase el tiempo el vínculo que se ha generado se mantiene, no sé si ocurrirá el encuentro, no sé si ocurre y no será igual, pero sé que he podido compartir múltiples cosas que quizás con las personas que conozco personalmente no lo he echo.
Hay quienes según la situación hasta pueden enamorarse por la red y vivir una relación virtual con un final feliz ó no y quienes han preferido mantener esta situación de esta manera por que quizás en persona no sería igual, es cuestión de decidir hasta donde se quiere llegar y si estamos capacitados para sobrellevarlo y traspasar la pantalla para un encuentro.





