Me comentaba una fiel amiga que constantemente su esposo pasaba largas horas frente al ordenador, el tiempo que él podía tener disponible luego del trabajo, el Gym y la universidad tenia que disputarlo con su portátil, supuestamente tenia siempre cosas que hacer, llegaba a casa se duchaba, cenaba y como por fuerte magnetismo el Internet se sumergía en el mundo virtual, luego de varias semanas en esta situación, ella comenzó a notar mas desgano en la relación, la rutina y la monotonía incrementaban cada día, no podía contra la fijación de su marido frente al su fiel competidor, comenzaron los reclamos, las angustias, las deficiencias en la cama, el me duele la cabeza, el estrés me esta matando, no puedo más tengo mucho sueño, ó un simple hacemos el amor el fin de semana??.
Posteriormente surgen sus dudas ¿Mi marido me engaña?, ¿Por que dedica tanto tiempo a un trasto electrónico?, al cual ella era alérgica y no sabia como utilizarlo. Un día se plantea buscar respuesta a sus preguntas y me llama para preguntarme si podía enseñarle como acceder a Internet, sonreí y le dije por su puesto soy informático recuérdalo !!!!!.
Gracias a las múltiples opciones que te suministran los cookies, los historiales del navegador, los archivos temporales, a la barra de búsqueda, o un sin fin de herramientas más no fue que descubrimos lo que este personaje hacia, aun me parece mentira fuese tan sencillo, más de lo que me podía esperar, había dejado como página de inicio un chat gay con la contraseña guardada, pero que ingenuo esta criatura!!!!! Supongo que la seguridad que tenia de que su esposa no le gustaba utilizar el ordenador, confío en que no se enteraría de lo que hacia. Ante esta situación mi amiga se descontroló por completo sus lágrimas no paraban de brotar y su desconcierto como mujer retumbaban en su mente ¿Porqué me engaña?, si sus virtudes como mujer no le satisfacían?, siguen surgiendo dudas, la rabia y la impotencia se apoderaron de ella, la frustración fue el impulso que le llevo a revisar los archivos del ordenador y yo su principal cómplice, bandeja de archivos recibidos donde encontramos múltiples fotografías, historiales de sus conversaciones del Messenger, historial de páginas visitadas, archivos recientemente abiertos, un sin fin de cosas más que apuntaban al fracaso de la relación.
Lamento que estás cosas sucedan, pero lamento haber podido contribuir a quitarle la venda, hoy en día ellos están divorciados, él me considera aún su amigo aunque creo que miente, supongo que no me perdonará el vergonzoso evento, ella una feliz cybernauta que no para de preguntarme cosas sobre el tema, pero lo mejor del caso y lo que mas me agrada de todo esto es que me esta leyendo y me ha pedido que publique su historia.
Moraleja: Si eres como el marido de mi amiga por favor!!!! Borra los historiales, desactiva el historial del Messenger, no guardes tus contraseñas de perfiles correos, elimina tus archivos temporales de los navegadores, y por sobre todas las cosas evita que tú pareja tenga un@ amiga informátic@, cada minuto sale un@ tont@ a la calle no seas tú el próximo.
Posteriormente surgen sus dudas ¿Mi marido me engaña?, ¿Por que dedica tanto tiempo a un trasto electrónico?, al cual ella era alérgica y no sabia como utilizarlo. Un día se plantea buscar respuesta a sus preguntas y me llama para preguntarme si podía enseñarle como acceder a Internet, sonreí y le dije por su puesto soy informático recuérdalo !!!!!.
Gracias a las múltiples opciones que te suministran los cookies, los historiales del navegador, los archivos temporales, a la barra de búsqueda, o un sin fin de herramientas más no fue que descubrimos lo que este personaje hacia, aun me parece mentira fuese tan sencillo, más de lo que me podía esperar, había dejado como página de inicio un chat gay con la contraseña guardada, pero que ingenuo esta criatura!!!!! Supongo que la seguridad que tenia de que su esposa no le gustaba utilizar el ordenador, confío en que no se enteraría de lo que hacia. Ante esta situación mi amiga se descontroló por completo sus lágrimas no paraban de brotar y su desconcierto como mujer retumbaban en su mente ¿Porqué me engaña?, si sus virtudes como mujer no le satisfacían?, siguen surgiendo dudas, la rabia y la impotencia se apoderaron de ella, la frustración fue el impulso que le llevo a revisar los archivos del ordenador y yo su principal cómplice, bandeja de archivos recibidos donde encontramos múltiples fotografías, historiales de sus conversaciones del Messenger, historial de páginas visitadas, archivos recientemente abiertos, un sin fin de cosas más que apuntaban al fracaso de la relación.
Lamento que estás cosas sucedan, pero lamento haber podido contribuir a quitarle la venda, hoy en día ellos están divorciados, él me considera aún su amigo aunque creo que miente, supongo que no me perdonará el vergonzoso evento, ella una feliz cybernauta que no para de preguntarme cosas sobre el tema, pero lo mejor del caso y lo que mas me agrada de todo esto es que me esta leyendo y me ha pedido que publique su historia.
Moraleja: Si eres como el marido de mi amiga por favor!!!! Borra los historiales, desactiva el historial del Messenger, no guardes tus contraseñas de perfiles correos, elimina tus archivos temporales de los navegadores, y por sobre todas las cosas evita que tú pareja tenga un@ amiga informátic@, cada minuto sale un@ tont@ a la calle no seas tú el próximo.



